jueves, 29 de julio de 2010

Tesoro de Hoy

Bienvenidos a Tu Segmento Dejando Huellas. Nuestra enseñanza será tomada de Hechos 26:19-20, "Por consiguiente, oh rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial, sino que anunciaba, primeramente a los que estaban en Damasco y también en Jerusalén, y después por toda la región de Judea, y aun a los gentiles, que debían arrepentirse y volverse a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento." (LBLA)

Nuestro texto de hoy tiene como trasfondo el testimonio de Pablo sobre su conversión ante el rey Agripa. Miremos atentamente a tres verdades.

LA PRIMERA VERDAD TIENE QUE VER CON EL ORIGEN DEL MENSAJE.

Pablo describe que es Dios de donde proviene la comisión de las buenas nuevas. Esto se nota cuando Jesús se le aparece a Pablo conforme al verso 16. Ahí Jesús le envía como ministro y testigo de lo que ha visto y verá. Para Pablo y la comunidad de creyentes a través de los siglos, el origen de la misión de la iglesia es Dios mismo. Él es el que llama, equipa y envía. Por eso es que Pablo comienza con su testimonio personal cuando le testifica al rey.

LA SEGUNDA VERDAD TIENE QUE VER CON EL DESTINATARIO DEL MENSAJE.

En otras palabras: ¿quién es el receptor? De acuerdo a nuestros versos los primeros eran los de Damasco, luego los de Jerusalén, Judea y aún los gentiles. Pablo no hacía distinción de personas en cuanto a sus necesidades de las buenas nuevas. Toda la humanidad debiera escuchar el mensaje porque todos tienen necesidad del mensaje. Claro está que este era una de las pasiones de Pablo que todos supiesen que Jesucristo era el Mesías.

LA TERCERA VERDAD TIENE QUE VER CON EL CONTENIDO DEL MENSAJE.

La pregunta de hacernos es: ¿cuál es el mensaje? Sencillamente, Pablo nos lo describe como volverse a Dios y hacer obras dignas de arrepentimiento.
La manera de apropiarse de esto es a través de una persona únicamente, Jesucristo. Por eso es que el apóstol luego escribe que el vivir para él es Cristo. Jesucristo no es uno de los caminos sino el camino.

Terminemos. La primera verdad para Pablo es que Dios es la fuente del mensaje. Luego, el destinatario del mensaje es la raza humana. Y finalmente, el contenido del mensaje es que los seres humanos necesitan arrepentirse de sus pecados y hacer obras dignas de arrepentimiento.

Lo que podemos ver claro en todo esto es la vida del cristiano es un proceso para toda la vida. Esto es lo que significa obras de arrepentimiento. Los creyentes como comunidad se necesitan los unos a los otros para poder vivir estos valores del reino juntos para que el mundo crea que Jesucristo es el Señor. Esto es ser un discípulo.

Ha sido un placer compartir este segmento Dejando huellas. No nos olvidemos de lo que escribió el salmista: "Mejor es para mi la ley de tu boca que millares de piezas de oro y de plata." Hasta mañana y que Dios te bendiga en abundancia a través del estudio de la Biblia.


(Cortesía de los hermanos:Nicolás y Lena Venditti)

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